Archivos Noviembre 2009

Por su parte La Ira de Dios viene realizando una extensa gira europea presentando su nuevo disco Apus Revolution, editado por World in Sound (Alemania). Al grupo integrado por Miguel Ángel Burga, Carlos Vidal y Pepe Abad, les está yendo bastante bien, el mismímismo Jello Biafra, lider de los Dead Kennedys se ha declarado fan. Los dos últimos conciertos que vi de La Ira de Dios en Lima, antes de su partida a Europa, me parecieron notables. Espero pronto tener una copia de Apus Revolution y disfrutar de una tocada de la banda de Miguel Ángel y Cia.
Aquí les dejo un video que encontré en youtube de su presentación el sábado en el local Crazy World, en Salzwedel, Alemania.

El músico peruano Tomás Tello (Shaolines del amor) se encuentra actualmente en Polonia, donde ha realizado una presentación en el marco del importante Audio Art Festival. En dicho festival se han dado cita músicos y artistas como Phil Minton & Isabelle Duthoit, Christian Yun-Song Meyerholz, Ensemble Mujirushi, Nathan Davis, Scapha, Throbbing Wafle, entre otros. Esperamos tener pronto más noticias de Tomás y de sus actividades en el continente europeo.
Omar Garaycochea (Lima) y Pedro Rodríguez (Arequipa) son dos jóvenes que conforman un dúo llamado Laboratorio del abrazo. Garaycochea (fagot, saxofón) fue miembro también del trío Color Madera, un conjunto de música contemporánea e improvisación. De Pedro Rodríguez (guitarra, zampoña, efectos) no tengo mayores datos, sólo sé que es egresado del Conservatorio de Arequipa.
El miércoles pasado el dúo hizo una presentación en el local de Ccori Wasi con motivo del VII Festival de música contemporánea de Lima. Se trató de un concierto atípico en el contexto del festival, el dúo combinaba la música académica contemporánea con sonidos étnicos, el free jazz y el rock progresivo. De hecho se movían en esa zona límite entre lo académico y lo puramente experimental. No usaban fracs, sino ropa casual y el propio Garaycochea decía "La siguiente canción lleva por nombre...". Evidentemente no se trataba de canciones pero la alusión advertía una conciencia de estar sobre escenario rockero (de hecho Garaycochea, con Color Madera, ha participado como invitado en algunos grupos de rock, como los punk progresivos Leuzemia, y también ha formado parte de El Ensamble del Caos, un colectivo de improvisación con gente de El Aire y Museo Heterodoxo). Por el sonido desplegado me hizo recordar mucho a los grupos del Rock In Opposition, como Art Zoyd o Univers Zero, que son de todo el rock progresivo quizá los que mejores puentes tienden con la música contemporánea, la música étnica y el free jazz.
El dúo empezó la noche ambientando el lugar con un extenso loop de sonidos electrónicos de atmósfera cósmica, que al finalizar anunciaba la presencia de Omar y Pedro sobre el escenario. Abrieron con una pieza llamada "Helicoide", para fagot y guitarra acústica. Se trataba de una pieza escrita, una serie que se repetía e iba en crecimiento, creando una sensación de suspenso permanente. Luego siguieron con "Manguero's Song", que tenía una introducción en la que Rodríguez tocaba la zampoña que estaba conectada a un delay y aprovechaba bien las posibilidades de la superposición de capas que permitía el efecto. Luego continuaba con una segunda parte más instrumentada, acompañada por el saxofón y por sonidos que venían de una pista y que tenía una clara búsqueda dentro del universo del prog rock. Me trajo a la mente algo del progresivo sueco, por las exploraciones étnicas.
Luego continuaron con "Orquídea 1", que fue el primer clímax de la noche y en donde Garaycochea demostró que sabe moverse bien entre ese arco infinito que han creado saxofonistas como John Coltrane y Jonh Zorn. He visto a pocos saxofonistas en Lima tocar de esa manera, uno es Bruno Macher, el otro es Marco Mazzini (aunque este es clarinetista pero cuando improvisa toca como un demonio). Ahora veo a Garaycochea y pienso que nuestro país no es sólo tierra de buenos percusionistas sino también de buenos saxofonistas. Lo suyo fue realmente de alto voltaje.
Seguidamente Pedro Rodríguez interpretó una obra del español Leonardo Balada llamada "Four Catalan Melodies", una pieza bonita, tipo Bach, aunque dentro del contexto del concierto sonaba bastante fuera de onda. De todos modos vino bien para relajarse luego del embiste del tema anterior. Continuaron con "Orquídea 2", que a diferencia de la anterior era más reposada y con mayor vocación atmosférico cósmica, casi psicodélica, y de todas quizá la más abstracta, con marcado empleo de sonoridades electrónicas.
"Eclosión final", pieza de Garaycochea, llevaba el asunto hacia el jazz rock, en la tradición de Mahavishu Orchestra y algo del post rock a la Tortoise, sin dejar de lado la influencia de la música contemporánea. Por lo que sentí Rodríguez es un guitarrista que parece concentrado en los sonidos ya previamente definidos, su guitarra es ordenada, aunque explora los timbres, los efectos, no hay fisicalidad en su interpretación, como si la puede haber en Garaycochea, sin embargo Rodríguez muestra virtuosismo para la creación de paisajes y atmósferas.
Para "Protones Lúdicos" exploró finalmente la guitarra con mayor libertad, aun cuando se trataba de una pieza escrita, la acidez de la guitarra creaba un clima psicodélico muy intenso. Fue uno de los grandes momentos de la noche, aunque pienso yo que aún podría llevar la exploración de la guitarra más lejos. Quizá mi mala costumbre de escuchar mucha psicodelia japonesa en los últimos años ha hecho que sienta tímida toda guitarra que no esté dispuesta a incendiarse.
La noche terminó con tres piezas más, una que incluía un instrumento extraño, que se frotaba con un arco de violín. Las piezas restantes "Chorus" y "Maquinal" (esta última ya declaradamente prog rock con aires sinfónicos, escrita usando la serie Fibonacci), estuvieron también muy buenas y confirmaron mi impresión de estar ante un dúo con muchas ideas y gran talento interpretativo. Esperemos pronto haya material de ellos disponible y que continúen los conciertos.
Luis Alvarado
Como dijo el compositor Nilo Velarde al presentar al conjunto Eco: nuestro medio no se precia de tener muchos conjuntos de música contemporánea. A eso habría que agregar que si los hay, se presentan cada muerte de obispo. El gran problema de la música académica contemporánea en nuestro medio es, a mi parecer, el de su continuidad. En tal sentido resulta estimulante que en el marco del VII Festival de Música Clásica Contemporánea de Lima tengamos la oportunidad de escuchar el trabajo de diversos conjuntos de música contemporánea locales, que además tienen repertorio propio. Ya pudimos conocer el trabajo de Pauchi Sasaki (quizá la más constante) y el Proyecto OIE. Ahora tocó el turno de Eco, y este miércoles a las 7.30 en el Centro Cultural Ccori Wasi (cuadra 51 de la avenida Arequipa) es el turno del Laboratorio del Abrazo y el viernes, en el mismo lugar, del Circomper. Una buena oportunidad para poder escuchar composiciones de jóvenes compositores peruanos.
Sobre Eco podemos decir que es un conjunto formado por la iniciativa de cuatro compositores: Pablo Sandoval, Leonardo Barbuy, Nilo Velarde y Juan Gonzalo Arroyo para difundir en nuestro medio composiciones de música contemporánea, con énfasis en la producción peruana. El colectivo nace también como resultado de un taller de composición dictado por el italiano Luca Belcastro. Eco está conformado por los siguientes intérpretes: Diego Jaico Girón (flauta traversa), Angel Lavalle (clarinete), Óscar Cavero (piano), Carlos Breña Gastañaduí (violín), José Quezada Márquez (vilonchelo) y Moisés Siura Terry (percusión). En esta oportunidad Carlos Breña fue reemplazado por Carla Loayza.
El concierto se realizó en el auditorio del centro cultural Ccori Wasi, que debo decir, me pareció un lugar estupendo para realizar conciertos, es un auditorio muy cómodo, además de amplio y con buena acústica.
Lamentablemente no pude llegar a tiempo y no pude escuchar completa la obra "Entropía" de Jacqueline Reyes, la más joven todos los compositores que presentaron obras aquella noche (Jacqueline tiene apenas 21 años), pero por lo poco que escuché y por los aplausos del público parece ser que se trató de una obra interesante. El hecho mismo de ser una compositora mujer me parece singular, dado lo excesivamente masculino que suele ser el mundo de la composición académica en nuestro país (el otro caso excepcional es el de Pauchi que últimamente viene incursionando en la composición académica). Ojalá pueda oír la pieza completa para poder tener un mejor juicio.
Luego siguió la pieza "Evocaciones", del arequipeño Aldo Rojas (1981), que era un buen ejercicio técnico, interesante por el uso del cajón, aunque algo tímida para mi gusto. Es llamativo viniendo de un compositor arequipeño que explore un instrumento costeño. La obra tenía un evidente sabor criollo.
Luego siguió una obra de Jorge Betancourt (1955), un pianista, compositor y músico de jazz muy importante, uno de los participantes en el poco recordado pero fundamental Ciclo Abierto de Exploraciones Musicales, organizado en 1979 por Manongo Mujica y Arturo Ruiz del Pozo. Betancourt (quién además tocó el piano) presentó una breve pieza (minuto y medio) llamada "Atmósfera", de gran riqueza tímbrica, y una lograda interacción del piano, la percusión y el clarinete. Seguidamente se presentó la obra "Sexteto '09", de otro joven compositor llamado Sebastián Gereda (1987), una pieza que por momentos era tradicionalista, por momentos atonal y que también tenía un aire de música costeña y algo de tango. Un buen trabajo de los instrumentos de cuerdas que hacían contrapunto con el piano, el vibráfono, el clarinete y la flauta. Sin duda Gereda tiene gran talento, sobre todo para las líneas melódicas.
Luego siguió la que fue para mí la mejor obra de toda la noche: "Bajo las raíces", de Pablo Sandoval (1982), quien además dirigió todas las obras. Como señaló el autor al inicio, la obra está inspirada en un poema de José Watanabe, en donde se describe una escena en la que la sangre sale del cuerpo y viaja por diversos lugares, entre ellos las raíces de los sauces. La obra hacía uso, además de flauta, clarinete, vibráfono, piano, violín y violoncello, de dos instrumentos singulares: copas de cristal y estas bolas chinas que suenan al agitarse. Las copas se frotaban en sus bordes, y me recordó claramente la visita del músico minimalista Charlemagne Palestine, gran asiduo a ese sonido hipnótico de las copas frotadas y que en su paso por Lima, se pasó frotando copas y llenándolas de vino también. Quizá Sandoval lo haya visto en la clase maestra que este dicto en el Conservatorio, si es que no, pienso que la música de Palestine podría interesarle mucho. Lo que me resultó interesante de la obra, no solo que la estructura era realmente sorprendente y lo llevaba por todas partes, era que el sonido se aprovechaba en sus posibilidades psicológicas, la interpretación generaba disonancias perfectamente ubicadas en el espacio, iban y venían, subían y caían y era realmente notable. Creo que Sandoval puede darnos grandes sorpresas si sigue explorando en los timbres y en la textura del sonido en sí y no únicamente en sus relaciones.
Siguió la obra "Eco", de Leonardo Barbuy (1985), una pieza de tono dramático, con un uso obsesivo de los platillos en la percusión, y una línea de flauta entre melancólica y tenebrosa. Un desarrollo muy interesante, aunque podía ser por momentos más visceral aún.
El concierto terminó con una obra de Álvaro Zúñiga (1978), el único compositor del que ya había escuchado algunas cosas antes y que es sin duda uno de los más talentosos de nuestro medio. Esta vez presentó su "Suite Costeña Nº II", una pieza que estaba dividida en tres partes: tondero, marinera y festejo. Contrario a lo que podríamos pensar, Zúñiga utilizaba esos ritmos costeños como motivo, las piezas resultaban más bien abstractas, antes que rítmicas. Zúñiga es sin duda de todo el lote presentado el que tiene mayor oficio y eso quedó bastante claro al escuchar su obra. La sección Festejo, fue realmente extraordinaria.
Una fecha sin duda que deja un saldo más que positivo. Esperemos que el conjunto se mantenga y que los conciertos sean más constantes, que no haya que esperar a un Festival para presentar obras. La continuidad sin duda es la mejor herramienta para crear un público, así como también la difusión por internet, la difusión de la música, esperamos pronto myspace de estos jóvenes compositores.
Luis Alvarado
Aquí les dejo un video que encontré del concierto
No dejen de entrar al myspace de Inventar la voz
El viernes 20 fue la fecha más esperada de todo el Festival de Música Clásica Contemporánea, que organiza el Centro Cultural de España. Se reestrenó la obra Ensayo 1956, de César Bolaños, obra que tras unos arreglos su autor rebautizó como Tocatta 1956. La obra fue tocada en el año que se indica, 1956, por la Orquesta Sinfónica Nacional, y fue dirigida por José Carlos Santos (quien además estuvo presente entre el público en esta oportunidad).
Respecto a esta obra podemos decir que fue la que el compositor entregó a Alberto Ginastera y que le permitió obtener una beca, en 1963 para estudiar en el Centro Latinoamericano de Altos Estudios Musicales, del Instituto Torcuato Di Tella, en Buenos Aires, Argentina.
Se trata de una composición para orquesta de cuerdas, muy dinámica, dramática y de mucha imaginación. Al terminar la obra, Santos dijo "este director la lleva muy lento, la obra es más agresiva, más rápida". Es cierto que de haber sido más rápida hubiese sido realmente agobiante, dado las disonancias y lo chirriante de los violines. Fue sin duda una experiencia inolvidable y que felizmente ha sido registrada y esperemos pronto editada en cd, junto a las otras piezas estrenadas durante el Festival.
Aunque la poca cantidad de público, en el contexto de un homenaje a César Bolaños y al español Leonardo Balada, dejó cierto sin sabor, hay que decir que la Sinfónica estuvo bastante correcta en las interpretaciones, tanto de la obra de Bolaños, como de las de Balada: Music for Oboe and Orchestra y Guernica, que usaban recursos modernos, secciones aleatorias y con marcado uso de la percusión, que sin duda deben haber sido un dolor de cabeza para los intérpretes de la Sinfónica, poco acostumbrados a tocar este tipo de obras. Esperemos que se mantenga una continuidad de estreno de obras de este tipo y sobre todo peruanas.
Luis Alvarado
No puede haber en Lima un aficionado al IDM, jungle y sonidos afines que se precie de serlo y que no sepa quién es Johnny Collantes. Para muchos el introductor de esos sonidos en nuestro medio, hace ya más de diez años, al frente de su proyecto Kollantes.
A diferencia de mucho IDM local lo de Kollantes se ha mantenido alejado del efectismo melódico y el paisajismo edulcorado para proponer sonidos ásperos, melodías chirriantes y tenebrosas, atmósferas opresivas y, sin duda alguna, poco afán de complacencia, por lo contrario su música, tan extrañamente orgánica, como un caldo primitivo futurista, despierta profundos sentimientos de visceralidad. Al respecto de su trabajo, que combina video y sonido, el propio Johnny una vez escribió: "Mi trabajo traduce el reflejo de la realidad que vivimos a diario, es un filtro y una distorsión; es la exploración de los sentidos dentro del sonido/imagen más un profundo deseo de contagiar bienestar con las melodías algunas veces, despertar con el ritmo, en otras, y hacer reflexionar acerca de lo que quizá no vemos...también está el deseo de crear realidades que no existen"
El jueves pasado, un día antes de su presentación en el Centro Fundación Telefónica, se realizó un concierto denominado "Koxxantes y amigos". Jhonny se presentó allí con su alter ego Koxxantes, proyecto de un sonido más experimental-ambient. Fue una noche que permitió reunir a una buena cantidad de proyectos electrónicos de Lima. Los anunciados para esa noche fueron Deltatron, Endotoxic, Ida, Elegante, Audiopixel y Koxxantes.
Como tuve que ir desde el Centro Cultural de España hasta el Acá No Más Bar, en Miraflores, no pude llegar a ver a todos los proyectos anunciados (además que en el camino me detuve a comer algo). Para cuando llegué Paz, de Deltaron finalizaba su sesión, de la que escuché buenos comentarios. El lugar estaba muy poblado de gente, y los músicos se habían ubicado en la parte de abajo y en el mezanine, lo que hacía dinámico el evento, y permitía al público desplazarse con comodidad, tomando en cuenta lo pequeño del lugar.
Una vez sentado pude apreciar el show de Ida, que se había ubicado en la parte superior. Hacía buen tiempo que no lo escuchaba en vivo y noté una gran evolución en el sonido que desarrolla Álvaro Pastor, ahora con ciertos matices de dubstep, muy pulcro y con una muy buena base rítmica que acompañaba con líneas líquidas generadas con un teclado. Un buen show, ya más adelante comentaremos el disco de Ida, llamado Coral, que acaba de tener una reedición en cd y que está muy recomendable.
Luego de Ida se presentó Felipe Salmón con su proyecto Zolcan Breaker, que tiene una línea más melódica en la onda del IDM tipo Aphex Twin y hasta mùm. Por momentos el exceso melódico estaba subiendo mi hemoglobina. En otras ocasiones he visto a Zolcan Breaker con unas proyecciones de paisajes y cosas acuáticas que creaban un marco visual idóneo, esta vez, al tener una pared totalmente pintada con figuras demoniacas, la proyección sobre ella no permitía tener clara la imagen que lanzaba el vj, lo que volvía todo más bien super abstracto. Me gusta lo que hace Felipe Salmón, aunque a veces sus melodías las sienta como ya escuchadas antes.
Continuó Danny eM bajo su alias de Elegante, con un set que tenía algo de dubstep, más lo de Ida y con DJ Dubmito dando vueltas por ahí, pensé que al parecer el dubstep ha dejado su huella localmente, veremos que pasa más adelante. Danny como siempre aprovechando las posibilidades de la mezcla y las lecciones aprendidas del hip hop que sabe vincular al sonido electro y al IDM. Buenos temas, y sobre todo destacó que la hiciera de Mc, en el contexto de una tocada con cero voces, lo suyo era llamativo.
Y finalmente llegó el turno de Koxxantes, que esta vez no estuvo acompañado de sus clásicos aparatos y cajas de ritmos con los que solía tocar, sino únicamente con una laptop. Su actuación estuvo marcada por las incursiones en el ambient y los ritmos frenéticos con cierto guiño al industrial, a las cosas más raras de Autechre, y por supuesto a quien debe ser su mayor referencia, el británico Muslimgauze.
Para entonces eran ya cerca de las dos de la mañana. Una buena cantidad de público había dejado el lugar. Ya no vendían cerveza y como suele ocurrir un serenazgo vino a bajar el volumen. Koxxantes siguió navegando en sus aguas turbulentas. Muy distinto, muy extraño, nada que pueda ser apreciado en un bar así no más sin salir un poco magullado en alguna parte, dentro de uno.
Luis Alvarado
Un concierto interesante se realizó el jueves 19 en el Centro Cultural de España como parte del VII Festival de Música Clásica Contemporánea. En esta oportunidad se presentó el Proyecto OIE: Módulos Flexibles de Escucha, integrado por Pauchi Sasaki (violín), Omar Lavalle (laptop), Inkeri Petrozzi (violonchelo), Efraín Rozas (percusiones), Jennifer Curtis (violín), Margaret Dyer (viola), Megan Levin (arpa) y Raúl Gómez (sonido).
Pauchi Sasaki tiene una larga trayectoria en el terreno de la experimentación y la improvisación, ha incursionado también en la performance. Últimamente está realizando composiciones para cuartetos de cuerdas, siempre trabajando en terrenos flexibles y abiertos a la experimentación. En esta ocasión la acompañaron Omar Lavalle y Efraín Rozas, con quienes ya ha trabajado en anteriores presentaciones. Asimismo contó con el apoyo de Jennifer Curtis, Margaret Dyer y Joseph Brent (Megan Levin no pudo participar esta vez), quienes forman el Tres Américas Ensemble, un notable conjunto de música de cámara cuyo repertorio se basa en obras de compositores de las tres Américas. El martes pasado se presentaron en el Icpna del Centro de Lima, y estrenaron, entre otras, el Cuarteto de Cuerdas (1965) de César Bolaños.
El concierto tuvo un repentino cambio en el orden del repertorio que se anunciaba en el programa, lo que creó un poco de confusión al no tener claro que pieza era cual, hubo también algunos problemas de sonido, pero más allá de eso la agrupación estuvo bastante bien. Empezaron con una pieza electrónica de Omar Lavalle, que incorporaba video en vivo. Una pieza minimalista con un marcado drone hipnótico, de texturas muy agradables. Luego Pauchi y Efraín Rozas presentaron un trabajo a dúo, sólo de voces, muy en la onda de la sound poetry y el arte vocal, Omar iba añadiendo grabaciones de voz que creaban un soporte idóneo para que las voces se desplacen de un lado a otro con mucha libertad, un momento que me agradó bastante dado mi afición por estos experimentos. Hay que recordar que Pauchi Sasaki fue una de las participantes del festival Inventar la voz y que Efraín ha realizado experimentos similares bajo el seudónimo de Huayco de amor.
Seguidamente Efraín Rozas junto con Inkeri Petrozzi y Omar Lavalle, realizaron una pieza experimental en la que Efraín tenía como instrumento una bicicleta, de la que aprovechaba el sonido de las ruedas y la que además usó como instrumento percutivo. Los efectos de sonido conseguidos por Inkeri al frotar las cuerdas del violonchelo eran muy intensos y generaban un diálogo muy peculiar entre un instrumento (violoncello) clásico y un objeto cotidiano (bicicleta) convertido en instrumento, muy en la tradición de las experimentaciones de los años 60s, sobre todo las que tienen que ver con los artistas Fluxus.
Luego siguió la pieza Adagio Nº1, para violín, de otro de los homenajeados en el festival, el español Leonardo Balada. Fue interpretada por Jeniffer Curtis, una de las violinistas más notables que he visto en mi vida, no quería dejar de destacar la interpretación que realizó de la obra Ramas, del mexicano Germán Romero, en el concierto de Tres Américas Ensemble, realizado el martes en el Icpna.
Tras un intermedio siguieron las composiciones para cuarteto de cuerdas, algunas incorporaban sonidos electrónicos y otras mandolina y piano. Fue el momento de mayor acogida en el público. Y fue sin duda el momento en que Pauchi tuvo un lugar protagónico demostrando sus virtudes con el violín. Empezaron con dos piezas muy disonantes para luego acabar con Padre Cocha, obra interpretada con el Tres Americas Ensemble y que fuera parte de la experiencia de un trabajo previo, llamado justamente Padre Cocha, inspirado en un viaje que realizaron a la amazonía. Es una pieza con aires folklóricos, muy bien lograda y que sin duda encandiló al público que le pidió otro tema más, a lo que Pauchi accedió, tocando una pieza para violín, muy característica de sus experimentaciones de improvisación en solitario.
La noche dejó en claro la versatilidad de Pauchi y cía para ir de lo experimental a lo melódico, si bien en ocasiones parecía tratarse de dos conjuntos diferentes, esperamos que en el futuro consigan la amalgama perfecta. De todos modos queda más que demostrado el talento musical de todos los participantes aquella noche. Esperamos además oír pronto el ya anunciado nuevo disco de Pauchi llamado KoPu, donde se incluirán algunas de las piezas que formaron parte de este concierto.
Luis Alvarado

Kollantes
MUTANT LIQUID BEATS, A MISSING GAP BETWEEN IDM, GARAGE N MY PANTS
Viernes 20 de noviembre. 7.00 p.m.
Audiosesión a cargo de Johnny Collantes Gram. Para esta fecha prepara un set de canciones inéditas las cuales compendia durante su estadía en Lima, 2 semanas, a manera de "brainstorm musical" asegurando así lo fresco y audaz de este LIVE SET.
Johnny Collantes Graham regresa después de 5 años de Londres, Reino Unido, donde actualmente reside. Cabe recordar que Kollantes fue el primero en fusionar el techno con claves e instrumentos peruanos, específicamente con Festejo y música negra allá por el año 1998 creado un hito hibrido de inusitado ritmo. La música de Kollantes esta plagada de escapes sonoros, melodías y contrapuntos musicales haciendo de sus presentaciones una experiencia auditiva. Vale la pena ver y escuchar!
Hay un nuevo local en Lima llamado Acá nomás bar, ubicado en el jirón Cantuarias, casi cerca a la Vía expresa, en Miraflores. Cantuarias es una calle muy conocida por sus tiendas de instrumentos y cierto ambiente rockero que se respira por allí, es un lugar idóneo para poner un bar para conciertos.
En Acá no más bar se han estado realizando en el último mes conciertos con lo más interesante de la escena underground rockera y experimental local. El sábado pasado se anunció un concierto con Psychoxtaticos, Liquidarlo Celuloide, Kurandera y Los Stomias.
Como es costumbre el concierto empezó pasado las 12 de la noche aunque estuviera anunciado para las 8. La entrada era libre así que no había conflicto, lamentablemente sólo fueron de la partida Psychoxtaticos y Liquidarlo Celuloide. Ni Kurandera ni Los Stomias llegaron a tocar, de los primeros sólo llegó el guitarrista y el baterista. Vi a Los Stomias sentados, su baterista nunca llegó. Una pena pues en realidad era a estos dos últimos grupos a quienes más deseaba ver. Ya los había visto una semana antes en un concierto en La Noche de Barranco, y quedé gratamente sorprendido. Kurandera desarrolla una suerte de rock'n'roll cósmico muy en la línea de Hawkwind y de los locales La Ira de Dios. Los Stomias es un surf garaje, muy directo y cuidadoso, de lo mejor que he escuchado en Lima últimamente.
Y bueno, abrieron los Psychoxtaticos sorpresivamente y encendieron la noche. Ahora Giancarlo (bajista de Moldes), los apoya en los teclados. El baterista Saúl estuvo brillante, lo mismo el guitarrista Vamsick y la bajista y cantante Shery. Tocaron un set con temas del ep que apareció por la net label Dorog. Y lograron cautivar al público que estaba ansioso por ver ya alguna presentación. El formato de cuarteto es tal vez el que mejor se acomoda para la banda, al menos así lo percibí esta vez, aunque sí es cierto que el sonido eventualmente no favorecía al teclado de Giancarlo, que no lograba distinguirse del todo. Un placer escuchar la guitarra de Vamsick que sonó salvaje, él como siempre vestía pantalón y camisa negra con corbata roja. Todo un personaje de nuestra remozada movida underground.
Luego siguió Liquidarlo Celuloide que por cierto eran los más longevos de todo el lote de bandas (como pasa el tiempo). Esta vez la formación se redujo a teclado y efectos (Juan Diego Capurro) y batería (Alfonso Vargas). La ausencia de Valentín Yoshimoto en la guitarra hacía presagiar cualquier cosa, sin embargo lograron mantener la fuerza de su rock noise de teclados, con sus dos únicos instrumentos, al menos durante los 8 primeros minutos. La extensión del concierto (al ya no tocar Stomias optaron por seguir de largo por más de cuarenta minutos!!) se dejó sentir y hubo momentos en donde el teclado, sobre todo, se perdía en una deriva entre experimental y no sé qué está pasando, que por más brutalidad de la batería no podía engancharse, no podían engancharse. Alguien del público incluso se acercó a tocar sobre el teclado en un gesto poco decoroso. De todos modos recuperaron las ideas al final. Ojalá para la próxima pueda reintegrarse el guitarrista, sin duda es una pieza esencial.
Luis Alvarado
Composiciones electrónicas, efectos lumínicos, computadores, performances son algunos de los elementos que uno puede encontrar en las obras del compositor peruano César Bolaños, una de las figuras más importantes en el desarrollo de la música de vanguardia en el Perú y Latinoamérica. Hoy aparece una entrevista al compositor en el diario El Comercio, con motivo del homenaje que se le realiza actualmente en el Centro Cultural de España.
Por estos días el Centro Cultural de España, en el marco del VII Festival Internacional de Música Clásica Contemporánea, le dedica un homenaje que nos permite escuchar una gran cantidad de composiciones suyas, interpretadas por músicos peruanos y extranjeros.
Entre las actividades a realizarse además se encuentra la presentación del libro Tiempo y obra de César Bolaños, del cual he sido coordinador y que recoge diversos ensayos y artículos sobre la vida y la obra del compositor. Se compilan textos de Edgar Valcárcel, Daniel Varela, Norberto Cambiasso, Sadiel Cuentas, Efrain Rozas, y quien esto escribe, además incluye material visual, una extensa entrevista, el catalogo, bibliografía y documentación sobre las composiciones de Bolaños. Ha sido un gran esfuerzo de recopilación, así que espero el libro pueda llegar a todos los interesados.
La otra actividad importante es la reposición de su obra Tocatta 1956 (inicialmente llamada Ensayo 1956), a casi más de cincuenta años de su única interpretación, esto se realizará el viernes 20 de noviembre en el Museo de la nación. Por otro lado hay que destacar la presentación también de la película experimental Manhattan: corazón de Nueva York (1961), realizada por César Bolaños durante su estadía en Estados Unidos, así como dos cortos de 1960 que tienen como tema a la ciudad de Lima.
Pero las actividades no sólo se circunscriben al ámbito peruano. La importante disquera neoyorquina Pogus, va a poner en circulación ya en breve el doble CD César Bolaños: Peruvian electroacustic and experimental music (1964-1970), donde se recogen las piezas musicales más importantes del compositor peruano, realizadas durante su estadía en el Instituto Di Tella, en Argentina, instituto por donde también pasarían compositores peruanos como Alejandro Nuñez Allauca, Oscar Cubillas y Edgar Valcárcel.


